El tratamiento y discusión de las competencias empresariales usualmente abarca a los activos estratégicos que dispone una compañía, su infraestructura, sus recursos humanos y la capacidad directiva para lograr que todo eso funcione de manera armónica creando ventajas competitivas.

Si bien estos elementos pueden ampliarse y hasta incluir a la estrategia como el real diferenciador, al analizar su modelo de negocios podemos encontrar maneras en que una organización construye la diferenciación a partir del concepto de negocios predominante en el sector empresarial donde esta opera.
está bastante emparentada con los activos estratégicos de la organización, también hay un área que puede potenciarla y se trata del modelo o modelos de negocios de cada compañía.
Cada negocio en un momento determinado ofrece en algún momento determinado oportunidades para su innovación, tal como sugiriera Peter F. Drucker[1], la innovación es una tecnología social al alcance de todos, más que un acto de inspiración.
Aún cuando podemos encontrar innovaciones que se derivan del talento empresarial, en la postura de Drucker esta puede deberse a la investigación sistemática de diferentes áreas que proporcionan potencialmente oportunidades a las organizaciones.
La innovación, concebida de esta manera ofrece una explicación consistente para fundamentar la diferenciación entre los modelos de negocios de distintas empresas, es decir algunas hacen algo distinto que otras y esto las coloca en una posición relativa mejor.
¿Cuáles son esas son las áreas de innovación?
Basados en los trabajos de Peter Ferdinand Drucker[2], Adrian Slytowzky, David J. Morrison y Bob Andelman[3] y de la Profesora Joan Magreta[4] podemos enunciar las mencionadas áreas de innovación:
·         Innovar a partir del precio es una de las opciones, a la suba suelen operar como limitantes de la demanda, naturalmente esto depende de la elasticidad de la demanda y de la capacidad de la empresa para construir ese nuevo posicionamiento; en sentido inverso la organización puede optar por una reducción de precio como una variante para innovar.
·         Disponibilidad del producto se refiere a la ocasión en que este está accesible al cliente, se refiere a los lugares en los cuales el cliente tiene oportunidad de encontrar, y cuáles son las restricciones tanto físicas como temporales.
·         Cuando mencionamos al costo como área de innovación, hablamos de innovar de modo tal que sea posible reducir el costo y a partir de esto plantear cómo reducir los precios, sea por una mayor producción o sencillamente por la reducción de los insumos.
·         Al hablar de complementos, nos referimos a todos los productos o servicios accesorios que pueden incorporarse a la oferta de la organización.
·         Al plantear la diferenciación, también podemos incluir a diferentes propuestas para brindar o mejorar los servicios post-venta de la compañía, obteniendo una remuneración por ellos.
·         El incremento de la calidad de los productos y/o servicios, así como saber comunicarlo es clave cuando se trabaja en innovar sobre las cualidades, propiedades y características de la oferta de la compañía.
·         Aumentar la variedad de producto y/o servicios, extendiendo las posibilidades para el cliente son una de las opciones más características a la hora de introducir innovaciones, aprovechando de esta manera el conocimiento del mercado que tenga la organización.
·         En los casos en los que se aplica, la logística de materias primas, productos intermedios y/o distribución de los productos finales ofrece una posibilidad para la innovación.
A pesar de esta enunciación, sólo un análisis integral basado en la contextualización de la realidad de los productos, servicios y de la posición de la compañía puede establecer cómo se podrán utilizar estas áreas de innovación.


[1] Peter F. Drucker – “La innovación y el empresariado innovador” (Editorial Sudamericana, 1992).
[2] © Peter Ferdinand Drubker, trabajo publicado originalmente en ingles por Harper & Row, 1985; trabajo disponible en español por Editorial Sudamericana.
[3] © Adrian J. Slywotzky, David J. Morrison y Bob Andelman, publicado en ingles por Times Business en 1997.
[4] © Joan Magretta, publicado en ingles por The Free Press en 2001.

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